Mónica Hoyos acudía ayer a Sábado Deluxe a intentar exponer cómo se siente tras su paso por GH VIP, pero no convenció a nadie. En primer lugar, porque hace apenas unos días anunció que dejaba la televisión y en segundo, porque el seguir yendo de víctima solo le sirve para cosechar más abucheos que nunca.
Jorge Javier Vázquez comenta, en su blog de la web de Lecturas, el deterioro de la carrera profesional de Mónica Hoyos. Comienza el presentador indicando que «no era, ni de lejos, santo de mi devoción. Acudía a los platós investida de una ridícula dignidad que la convertía en un personaje caricaturesco y antipático. Ella no salía de ahí porque se había acostumbrado a caer mal. La frase que la gobernaba bien podía ser esta que repetía mucho mi amiga Geles: 'Estoy tan hecha a perder que ganar me incomoda'. Sin embargo, tras su paso por GH VIP 6 he acabado cogiéndole cariño».
Brad Pitt tiene claro que el acuerdo de divorcio no le devolverá la buena relación que tenía con sus hijos Maddox y Pax. Al parecer, Angelina Jolie ya le habría comentado a Pax, de 15 años, que su padre nunca quiso adoptarle. Incluso habría llegado a indicarle que Pitt se enfadó mucho por la adopción.
En Sálvame nunca sabemos si todo es producto de los guionistas o no. Tres horas y cuarto tardó María Jesús Ruiz en comentar su relación con Gil Silgado. Todo empezó con Kiko Hernández indicando que tenía datos del fin de semana en Lisboa que había pasado la antedicha con Gil Silgado.
El Koala ha comenzado a confirmar lo que todos decían de él: que es un falso. Ayer dejó a su cholita seca con una dura pregunta. Los tres finalistas, con la colaboración como mueble invitado de Asraf, se hicieron varias preguntas para intentar conocer, por no decir hundir, algo más a sus adversarios.
Kiko Matamoros comentaba ayer qué le han parecido las últimas declaraciones de su hijo Diego. El colaborador no ahorró en críticas.Tras indicar que Diego podría haberse ahorrado algún calificativo, comentaba que «La guerra no debe ser excesivamente desigual, no vale tirar bombas y que otros se defiendan con tirachinas o escondiendo la cabeza».