Anabel Pantoja hará caja antes de su boda en GH VIP 7. La sobrina de la Pantoja entrará en el reality el 15 de septiembre acompañada de distintos personajes. Se barajan nombres como los de Mila Ximénez, el Maestro Joao y Bárbara Rey. Lo que está claro es que la sobrinísima se va a convertir en la diana de los comentarios del resto de concursantes.
Belén Esteban ejerce su papel de crítica con Isabel Pantoja en Lecturas. La reina de su pueblo denuncia el trato de favor recibido por la cantante. La Esteban ha indicado ya en Sálvame en numerosas ocasiones que «mejor que nos callemos» en referencia a la posible presión de Telecinco para que se calle.
Kiko Jiménez ha sido cazado más que acaramelado con Sofía Suescun. Su opinión sobre su relación con Gloria Camila no tiene desperdicio. Dejando su caballerosidad en el armario y mostrando su personalidad, quizá tapada por el entorno de su ya expareja, el antedicho da una clase de falta de tacto que nunca dio cuando corrían tiempos mejores.
Gema López sigue manteniéndose en sus trece. Nadie, ni la cadena que le paga, le va a convencer de lo contrario. Ayer desveló las deudas de la Pantoja. Y es que con 800000 euros en el bolsillo, y con una casa de 2 millones de euros recién comprada según Kiko Hernández, los acreedores de la cantante no van a tardar mucho en cobrar lo que se les adeuda.
María Jiménez sigue confirmando que con ella no puede nada ni nadie. La artista ha callado la boca a los que la daban por muerta. No en vano, cierto reportero afirmaba en mayo, cuando ingresó en un hospital gaditano para someterse a una intervención en el aparato digestivo, que el tema era muy grave y que la familia no decía la verdad.
GH VIP 7 arrancará después del verano y ya se están barajando algunos nombres. Mila Ximénez, Carmen Gahona y Alejandra Rubio podrían ser concursantes.A la primera de las citadas le quitarían la obligación de ir a sentarse a Sálvame a diario. Esta opción parece ser de vital importancia para ella ya que no parece estar por la labor.
El Príncipe William y Kate Middleton se han mostrado contrarios a la privacidad exigida por Harry y Meghan durante el bautizo de Archie, su hijo. Todo parece indicar, según indican algunas fuentes de Buckingham Palace, que la reina aceptó la decisión de la pareja de mantener el evento en privado.