En Viva la Vida reprodujeron el testimonio de un señor que indica que Noemí vive de okupa en su casa y que la tienda que tiene con su madre tiene deudas. Estas declaraciones, que las puede hacer cualquiera al no existir ni una única prueba de lo que se afirma, causaron cierta sorpresa en el programa.
Adara se ha pasado de lista y podría llegar a perder el concurso. Su conversación con Cristina Tárrega destrozó su imagen de pánfila en segundos. Y es que la joven, bastante dada al arribismo y a la chulería, no supo entender que Tárrega le preguntaba de bien a bien y terminó llamándole por otro nombre con un tono chulesco digno de olvidar.
Hugo Sierra desmontó ayer en Sábado Deluxe todas las estratagemas de una Adara que volvió a quedar en evidencia. La madre de la antedicha comentaba en Viva la Vida que hay cosas que no podía hacer públicas de la relación de su hija con Hugo y le pedía a este que llevase a su hijo a Madrid el día de la final de GH VIP.
Noemí Salazar debería haber ido ayer a Sálvame como hicieron el resto de concursantes expulsados, pero no fue así. Tras acusarla de mueble y tras el enfrentamiento de su madre con Jorge Javier Vázquez, se acabó lo que se daba.
Hugo Sierra ha declarado que está «bastante triste» tras los besos entre Adara y Gianmarco. Está tan triste que esta misma noche va a cobrar para contarlo. Ayer entrada en directo en Sálvame para indicar que «No entiendo la enajenación mental que puede sufrir dentro de una casa, pero ese cachondeo barato y esa promiscuidad barata que todo el mundo apoya… Yo seré antiguo, pero moriré así y estoy muy orgulloso de mi mismo».
Adara Molinero llevaba semanas diciendo «no he hecho nada» hasta que se pasó una noche completa besando a Gianmarco Onestini. Ella se justifica con frases que han sido ya motivo de pitorreo. «Estaba tan cerca que escuchaba su respiración» confirma que la joven sigue totalmente enamorada y que le da exactamente lo mismo dejar en ridículo a Hugo, su pareja.