
La murciana, de 23 años, Susana Molina ganaba Gran Hermano catorce y se convertía en la concursante más joven en ganar el reality en España. La chica se llevaba los 300.000 euros y vencía a Igor con un 52,8 por ciento de los votos. Una victoria que alegraba a los gemelos Montoya; a Desi, que lo último que quería era que ganase el vasco y a su amiga Argi que tenía el corazón dividido y que acudía por primera vez al plató tras haber sido expulsada disciplinariamente.
La noche comenzaba con cuatro finalistas y la primera expulsada era Raky, que al igual que Susana llevaba 127 en la casa. La catalana aseguraba que seguía queriendo a su novio y este afirmaba que hablarían fuera de todo lo que tuvieran que hablar. Asimismo la chica reconocía que en ocasiones se había sentido atraída por Juan Carlos.








