Jessica Bueno se sentaba ayer en el plató de ¡De viernes! para comentar uno de los peores episodios de su vida que a punto estuvo de terminar en tragedia.
Tras las sospechas de tongo, llega la hipocresía más repugnante a la recta final de Gran Hermano. El concurso ha perdido el poco crédito que le quedaba.
Sheila Devil, antes Camilín Sesto, ha tocado fondo un lustro después de la muerte de su padre Camilo Sesto. Nada ni nadie pueden parar su destructiva espiral.