Kiko Hernández vende sus chalets porque no son seguros para sus hijas

Kiko Hernández vende sus chalets porque no son seguros para sus hijas

Escrito por: Elisa    14 febrero 2018     Sin comentarios     2 minutos

Kiko Hernández ha puesto a la venta sus dos chalets porque no son seguros para sus hijas. El colaborador de "Sálvame" ocupa la portada de "Diez Minutos".

El colaborador televisivo se ha decidido a vender sus dos chalets por 800.000 euros y lo cuenta en la publicación. Kiko Hernández pone a la venta “Villa Chatín”, la vivienda que adquirió con los ingresos que obtuvo tras su participación en Gran Hermano 3, y otra vivienda, justo al lado, que unió a la primera. Desde que es padre tiene claro que “es una casa llena de peligros para mis niñas”.

Kiko Hernández quiere mudarse a una casa más adecuada para sus hijas, Abril y Jimena. Así que ha decidido vender las dos juntas o por separado. El primer chalet lo vende por 500.000 euros y el segundo por 300.000 euros. “Tengo casas alquiladas y me gustaría alquilarla en lugar de venderla, porque le tengo mucho cariño, pero un chalet lo alquilas y te lo destrozan. Han sido 15 años de muchos esfuerzos, muchos recuerdos, y está hecha a mi gusto y a mi medida”, explica a la revista, mientras enseña la habitación de sus hijas.

Kiko Hernández vende sus chalets porque no son seguros para sus hijas

Es una casa de soltero, no es para vivir con niñas pequeñas, porque está llena de peligros: tiene tres plantas, escaleras por todas partes, muchos huecos, una piscina grande que no se puede tapar… Era la casa de mis sueños. Si dentro de 30 años la volvieran a poner a la venta, te aseguro que la volvería a comprar. Es la casa de mis sueños”, reconoce.

El colaborador cuenta que su vida ha cambiado: “Antes me levantaba y me ponía a ver Ana Rosa en la tele…. ¡Y ahora me pongo el Cantajuegos! Ellas se despiertan sobre las 8:30 o las 9. Les damos el biberón, las cambiamos… y nos vamos al salón, que parece una guardería, a ver los Cantajuegos, hasta las 12, que les toca el puré. Se echan su siesta, yo me arreglo y a las dos viene el coche de Telecinco a buscarme”.

Además explica que quiere ahorrar tiempo en los desplazamientos y pasarlo con sus hijas. Ahora tarda una hora en llegar a Telecinco y espera, al mudarse más cerca, ahorrar diez horas semanales para estar con las niñas. Según cuenta, la niñera le dice que una de ella se parece mucho a él y adelanta que en cuanto pueda quiere ser padre de un niño. Iniciará los trámites el año que viene y desea que sea la misma madre subrogada la que dé a luz a su tercer hijo.

Vía | Diez Minutos


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