29 agosto 2012 Cine, Curiosidades

A pesar de haber sido declarada oficialmente sospechosa del robo de unas joyas en casa de Sam Magid, Lindsay Lohan no será acusada formalmente de robo en casa del millonario. Desde ayer lleva la actriz intentando convencer a la policía de que es inocente para lo que ha usado diversas tácticas.

La más inverosímil ha sido la de acusar al hijo de Suge Knight de lo sucedido. Lo malo es que es algunos testigos vieron a Lindsay pasándole al joven una bolsa desde dentro de la casa por lo que su teoría se le ha vuelto en su contra. Eso sí, la policía de Los Angeles jamás ha creído en esta explicación y los motivos por los que no acusa a Lindsay son bien distintos.

Magid ha ido a retirar la denuncia e incluso ha reconocido ante los agentes que semanas antes de lo sucedido le había dicho a Lohan que “lo que es mío es tuyo”. Semejante actitud no justificaría el robo pero sí la gran amistad que se profesan ambas partes por lo que el primer paso ya estaba dado.

El segundo, y el más lógico, es que no hay pruebas suficientes para acusar a Lindsay o a su asistente. Es más, el fiscal del distrito incluso comenta en su informe que tampoco hay pruebas de que alguien se haya llevado un reloj o unas joyas de la casa.

Ahora se habla de unos 6.400 dólares perdidos. Tres mil en efectivo, un iPod, cuatro gafas de sol y las llaves de dos coches y una casa. La teórica demanda de cien mil dólares en pérdidas jamás se presentó. Todo sigue siendo demasiado extraño en este caso pero al menos Lindsay evitará volver a la cárcel. Nos alegramos.

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Vía | TMZ
Foto | Gtres

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