
Demi Moore y Ashton Kutcher siguen enzarzados en una guerra del que apenas se atisba su final. Su divorcio ha sido de los más sonados, debido a la infidelidad de Ashton, pero a su vez de lo más extraño debido a las peticiones leoninas de Demi que, la verdad, no tienen sentido alguno.
Moore le exige a Kutcher la mitad de lo ganado cuando eran pareja. Lo más curioso es que Demi también quiere la mitad de los beneficios de un negocio tecnológico que abrió Ashton después de haberse divorciado. El actor ha claudicado y aunque le dará todos los datos al respecto también le ha exigido a la actriz un contrato de confidencialidad que le asegure su silencio.








