31 mayo 2015 Declaraciones, Gente, Televisión

Labrador y su padre, máxima tensión en Sálvame deluxe

La separación de los padres del concursante de Supervivientes 2015, Labrador, no fue un suceso agradable ni para este ni para su madre y su hermano. Trece años después el padre del tronista de Mujeres y Hombres y Viceversa aparecía en televisión hablando de aquella situación, más tarde a su hijo se le preguntaba por este tema en un polideluxe y ambos se veían las caras en el plató del programa de la noche de los viernes en Telecinco.

“Vengo a contar la verdad. Yo me separo de él y de su madre y me voy a dormir a un coche con lo puesto. El motivo de mi separación fue que mi mujer tenía un problema de celos, además de un problema económico”, explicaba el padre de Labrador que negaba haber sido infiel, algo que afirmaba su hijo, pues leyó mensajes muy cariñosos con otra mujeres y escuchó conversaciones en ese mismo tono. Pero esto no fue en lo único que no se pusieron de acuerdo los dos que contaban los mismos sucesos de una manera totalmente distinta.

El padre de Labrador habló de una deuda económica en el negocio familiar algo que este desmintió y esto fue una constante durante toda la noche. El participante de Gandía Shore se preguntaba si su padre hubiera llegado tan lejos para demostrar un supuesto interés por él si no saliera en televisión y tuviera dinero. Su versión era apoyada por su hermano David, que entraba por teléfono, y tanto el uno como el otro acababan llorando. “Dejé de querer a mi padre un día que le vi por la calle y vi que no sentía nada”, contaba el ex de Ylenia.

Un momento difícil de la noche se produjo cuando Labrador fue acusado por su padre de querer matarle, este lo negó y denunció que su padre acusaba a su madre yendo continuamente al supermercado en el que trabaja esta. Durante una pausa de publicidad, el padre de Labrador tenía que ser atendido por el médico de Telecinco tras sufrir una ataque de ansiedad. Aunque la mayoría de colaboradores le recomendaban que le diera otra oportunidad, que se dieran un abrazo y quedaran para hablar otro día, Labrador explicaba que no lo sentía.

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