27 marzo 2015 Declaraciones, Gente, Parejas, Televisión

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La tercera edición de Gran Hermano VIP acabó como muchos pensábamos que finalizaría con la victoria de Belén Esteban. No hubo sorpresas y Aguasantas no consiguió derrotar a Goliat como exponía Ares en su alegato a favor de su amiga el domingo. Decía la de San Blas que ella no es ningún Goliat como si desconociera que la catalana solo estaba haciendo una metáfora y que lo que quería decir es que la princesa del pueblo era una muy grande y muy poderosa en comparación con Aguasantas, que solo podía esperar un milagro como el de David.

La de San Blas ganaba con un 67,9 por ciento de los votos y hasta la 1.40 horas Telecinco no se dignaba a decir quién era la ganadora. Entonces la afortunada se olvidaba de todos los vídeos que le mostraron y de todo lo que le dijeron sus compañeros. Se centraba en ella misma y se dejaba agasajar por sus amigos y familia. Dedicaba el premio a su hija, a su padre y a su “Sálvame” y justifica todo lo malo que había hecho donando el premio a cuatro organizaciones. Ya comentábamos en varios posts que cuando decía que nadie sabía que iba a hacer con el premio, ya nos había descubierto su intención que solo podía ser donarlo.

Así limpió su imagen, por supuesto es un buen gesto y mucho se lo agradecerán Sor Lucía Caram, el padre Ángel, Cáritas y su compañera, Lola, que tiene un hijo con parálisis cerebral. Antes Hacienda se llevará su parte y el precio de 100.000 euros menguará considerablemente. Tenemos que recordar que la princesa del pueblo se llevará a casa el triple de esa cantidad por sus once semanas de convivencia.

En Twitter la gente se quejaba de que la final había perdido toda la emoción y de que más parecía un debate. Lo cierto es que ganase la que ganase, Belén Esteban acaparó el protagonismo y hubo momentos en los que nos olvidamos de que Aguasantas estaba allí, se quedó con un 32,1 por ciento de los apoyos. Antes había salido Coman, pero eso ya parecía muy lejano en el tiempo, con un 10,6 por ciento de los votos.

Todo volvió a girar alrededor de Belén Esteban, a la que Toño avisó muy bien de cómo tenía que comportarse cuando entró al plató, pues tuvo tiempo de sobra de hacerlo. Estuvo más o menos comedida, no pidió perdón, utilizó el “Yo soy así” y el “lo asumo” y “lo acepto” hasta la saciedad. Ángela Portero ya le dejó caer que le había hecho mucho daño con un vídeo que no se podía mostrar y se quedó algo sorprendida, pero alguna excusa encontrará para no disculparse, algo que parece que no sabe hacer o no quiere hacer. Los vídeos que le mostraron o ya los había visto en el juicio, o fueron todo lo light que pudieron y Jordi González, partidista y protector con la de San Blas, hizo que muchos se dieran cuenta de que cómo Mercedes Milá no existe otro presentador de Gran Hermano.

Si Belén había ganado un concurso de baile sin saber bailar, ¿por qué no iba a ganar uno de convivencia sin saber convivir? Si Belén había ganado un concurso de baile sin saber bailar, ¿por qué no iba a ganar uno de convivencia sin saber convivir? No había ningún motivo y se alzó como la vencedora de la tercera edición de Gran Hermano VIP 3, sumándose a la lista que formaban Marlene Mourreau e Ivonne Armand. En el plató, con mayoría de amigos y familiares de la de San Blas, se escucharon abucheos y gritos de tongo y a estas horas uno de los Trending Topic del momento es “Tongazofinal”. Sin embargo, por mucho que vea o le cuenten, su victoria es la excusa que tiene para reafirmarse en seguir siendo cómo es y si no dirá: “Pues haber votado”.

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