
Amanda Bynes es una de esas actrices que logró su fama con películas más o menos exitosas como Big fat liar (2002) o Ella es el chico (2006) y que posteriormente ha ido optando por abandonar el primer plano para dedicarse a otro tipo de actividades como el diseño de una línea de ropa.
Lo peor del caso es que la prensa americana ya venía avisando de que Bynes había tenido ciertos “episodios” dignos de mencionar y su propio manager, Jonathan Jaxson, ha reconocido que él mismo llamó a la policía para que se presentaran en su domicilio. “Creo que se iba a suicidar” fue lo que le indicó a los agentes.








