Belleza
Llegas a la ceremonia impecable, sales de la iglesia y, antes del cóctel, ya notas la base resbalando por el escote y el colorete jugando al escondite. El maquillaje de invitada en verano tiene su propia lógica: lo que funciona en octubre se rinde en julio a las tres de la tarde. La buena noticia es que con un cambio de texturas y un orden inteligente de aplicación, llegas al baile con el mismo acabado con el que entraste a la ceremonia.