Llega julio, el termómetro no baja de 33 y tú tienes boda a las siete, cena en terraza a las diez y copa en un rooftop hasta las tantas. La pregunta no es qué base ponerte: es cuál va a seguir ahí a medianoche sin haberse ido con el sudor ni haberse cuarteado en la zona T. Vamos a ello.
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