La visita de la Reina Sofía al Cristo de Medinaceli
La Reina Sofía visitaba ayer la basílica de Jesús de Medinaceli para cumplir con la tradición de besar el pie de la figura del Cristo cada primer viernes del mes de marzo. Ejercía de representante de de la Familia Real y recibía aplausos y vítores de los fieles que esperaban en una larga cola para entrar en la iglesia.
Ayer la Reina Sofía acudía como representante de la Familia Real a la basílica madrileña de Jesús de Medinaceli. Allí recibía el apoyo de los que se agolpaban para entrar a venerar y besar el pie de la figura del Cristo de Medinaceli como es tradición el primer viernes de marzo.
Sofía de Grecia era recibida con aplausos y vítores y ella saludaba y ponía buena cara al mal tiempo, ejerciendo con corrección su función representativa. Los últimos meses la Reina está viviendo entre dos aguas: el mantenimiento de la institución monárquica y su papel como madre -sobre todo en lo relativo a su hija Cristina- y desde la semana pasada, la amiga entrañable del Rey, Corinna se ha unido a las preocupaciones de la Familia Real.
Hacía seis años que la reina Sofía no acudía a la iglesia y su llegada provocó que la interminable cola de fieles tuviera que romperse para facilitar su entrada, precedida de un importante dispositivo de seguridad, con un entramado de vallas metálicas a las puertas de la parroquia y en las calles aledañas.
Antes de bajas de su vehículo, la Reina bajaba la ventanilla para saludar a las numerosas personas que esperaban turno a las puertas y que no paraban de aplaudir. Después al descender, saludaba con la mano a los que allí se agolpaban. Doña Sofía estuvo hablando en la sacristía, con cofrades y los frailes capuchinos solo 48 horas antes de que operen a su marido de una hernia discal -cirugía que tendrá lugar mañana en la clínica La Milagrosa de Madrid.
Podéis seguir La Cosa Rosa en Twitter (@Lacosarosa)
Vía | ¡Hola!
Foto | Gtres




