Sofía se convierte en la ganadora de Gran Hermano 16
Sofía ganaba "Gran Hermano 16" y se cumplían los pronósticos que lo anunciaban hace tiempo. La navarra era una de las claras favoritas y finamente se llevaba los codiciados 300.000 euros. Sus detractores la acusan de hacerse la víctima y que su concurso ha girado alrededor de los hombres.
Sofía Suescun, de 19 años, ganaba con un 60,7 por ciento de los votos «Gran Hermano 16» y se mostraba muy alegre. La primera persona que recibía a la vencedora era su madre, Maite, expulsada número uno de la edición. Tras ver los primeros vídeos respondía a Mercedes Milá: «A mí no me parece haber vivido a la sombra de los hombres». «Cuando un chico me gusta y me hace «tilín», me encierro mucho en el tema», añadía. «En los momentos en los que estaba mal, lo expreso y punto, pero hacerme la víctima…», recordaba y aseguraba que cuando vio a Raquel y Suso juntos no se fue a un rincón a llorar, pero no negaba que tenía sus neuras.
«Has ganado porque la gente joven ha visto que eras como ellos en lo bueno y en lo malo, porque has vivido de verdad», opinaba Mercedes Milá. «No se puede estar fingiendo todos los días», aseguraba. «Yo veía a un Han como retenido y que después me lo contaba abiertamente», explicaba Sofía sobre la relación entre el chino y Aritz.
Le enseñaban imágenes del férreo marcaje de Amanda a su querido Suso y Marta salía en defensa de su amiga, mientras Sofía no se inmutaba sentada en su silla junto a Mercedes Milá. Tras ver las locuras de su madre, reconocía que haría cualquier cosa por ella y que se había comportado en la casa tal y como era, pero que la situación era agobiante, aunque más llevadera porque sus compañeros no sabían que eran madre e hija.
«Sí, estoy enamorada de mí misma», aseguraba y contaba que se reconocía en los vídeos. Contaba que no volvería a concursar en «Gran Hermano». «No, porque necesito poder hacer lo que quiera y tener esa libertad de poder dar una vuelta», admitía. Finalmente recogía el maletín que le entregaba Paula, ganadora de Gran Hermano 15. Era entonces cuando Sofía dejaba escapar una lagrimita.




