
En el mundo de la música es habitual ver a personas que son muy famosas durante algunos meses y luego no tardan en caer en el olvido rápidamente. Susan Boyle logró conmover al mundo y se convirtió en el patito feo de la industria, lo malo es que al pasar a ser cisne dejó muchas cosas en el camino.
La propia Susan comenta, en The Huffington Post, que 2011 ha sido el mejor año de su vida ya que ha logrado “matar a mis demonios personales”.








