
La victoria de ayer de España coloca a la selección en el Olimpo del fútbol. Jamás se había logrado ganar una eurocopa, un mundial y una eurocopa. El baño al equipo italiano fue para la historia y el partido estaba sentenciado desde el primer tiempo. Una labor de equipo que anima a muchos a sacar pecho como españoles pero que, no nos engañemos, en nada cambiará el negro futuro que se nos avecina.
La celebración de la victoria fue muy familiar. Algunos jugadores salieron al campo con sus mujeres e hijos y los pequeños jugaban alegremente en el escenario preparado para los vencedores. Pudimos ver a los hijos de Reina, Torres y varios jugadores más pero la gran escena se vivió entre Sara Carbonero e Iker Casillas.





