
La aparición de Ruimán en El programa de Ana Rosa -por la que no cobró- no aportó nada nuevo a lo comentado durante la gala de La Voz por el participante y lo explicado en su extensísimo comunicado. Sin embargo, apareció en escena por sus recurrentes alusiones a ella, su tía que es la que lleva su carrera musical y la que se encargó de escribir el mencionado comunicado.
El canario dejó claro que no se arrepentía de haber dejado el talent show y repetía esta frase una vez más: “La fama tiene un precio, pero la dignidad no”. Además, afirmaba sentirse disgustado por todos los que le habían dado su apoyo con sus votos y que le habían salvado.








