
Los duques de Palma acudieron juntos a un partido de balonmano que disputan sus hijos. Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina intentan de esta manera seguir haciendo una vida normal, a pesar de la imputación de ambos en el caso Nóos y los rumores de crisis en la pareja. Ante la presencia de la prensa, el matrimonio se mostró muy sonriente.
El sábado, la infanta y su marido optaron por pasar un día en familia, intentando pasar desapercibidos. Cristina de Borbón, con gafas de sol, sonreía a la salida del partido, así como Urdangarin, que podría iniciar en breve un nuevo futuro profesional en Catar.








