
A sus 50 años, Daryl Hannah se encuentra lejos de llevar la vida de una estrella de Hollywood. Es una mujer comprometida con la causa ecologista y animalista -es vegana (no consume ningún producto de origen animal)- a la que no le importa ser detenida si la ocasión lo requiere. A diferencia de a muchos otros actores, a Hannah no la detienen por conducir bajo la influencia del alcohol o por posesión de drogas, sino por protestar ante las injusticias y defender lo que cree.
Ayer era detenida en Washington D.C., junto a otras cien personas que protagonizaban una sentada frente a la Casa Blanca con motivo de un proyecto de ampliación de un gaseoducto. “Estamos aquí hoy para decir no a la esclavitud, no al alquitrán, arena, aceite, y no a la tubería Keystone”, declaraba antes de ser esposada a CNN.

