
Muchos lo habían vaticinado desde el principio de la relación ya que, según los conocidos por ambas partes, esta pareja no pegaba nada. Por un lado la modelo, recién aterrizada desde Italia, se hizo famosa en nuestro país por formar parte de la tropa aventurera que el programa de Tele 5, ‘Supervivientes’, mandó a pasar hambres y penurias en una isla perdida del mundo. Utilizando sus artes, no siempre claras, fue una de las primeras expulsadas, ganándose más de un enemigo.
Por otra parte, Álvaro Fúster, uno de los aristócratas más conocidos de nuestro país, soltero de oro, íntimo del Príncipe Don Felipe, seductor de profesión y de difícil caza. Vamos que pensar acabar en boda con este hombre es como esperar ver elefantes volando. Ya lo intentó en su día la mediática Anne Igartiburu y, del mismo modo que ha pasado con Elizabeth, acabaron rompiendo en cuanto se especulaba con el compromiso.






