
Edurne González, la que fuera mujer de Antonio Morales, quiso exponer ayer en La Noria su opinión sobre los últimos acontecimientos que se están viviendo en el seno de la familia Morales. Si ayer por la tarde se casaba Carmen con Luis Guerra, a las pocas horas tuvo su réplica en la misma cadena que dio la exclusiva de la boda.
Aunque González reconoció que la relación con los Morales fue perfecta, a raíz del divorcio todo empeoró hasta que Antonio se quedó con la custodia de sus hijos, “Él dispone de más tiempo libre, que ganaba más, que yo tenía probabilidades de trasladarme a Marbella, que quería cambiar a los niños de colegio y que él tenía un sistema educativo más sentimental y yo más racional”.







