
El genio de la moda, Alexander McQueen, que se quitaba la vida en febrero de 2010, a los 40 años de edad, no se olvidó en su testamento de sus perros y mejores amigos, Minter, Juice y Callum. Según la BBC, el diseñador británico habría dejado 50.000 libras a sus perros, más de 55.000 euros, cantidad con la que quería asegurarse de que no les faltase nada durante el resto de sus vidas.
McQueen había contado al magazine Arena Homme+ en una entrevista de 2009: “mis perros son la única cosa en el mundo en la que verdaderamente confió“. Sin embargo, en sus últimas voluntades no sólo se ha acordado de sus perros, sino de otros muchos animales que necesitan ayuda.




