30 diciembre 2013

Basándose en la identidad escocesa y en algunos de sus símbolos más universales como los kilts y el rugby, William Lawson’s propone un impactante anuncio que sirve como lanzamiento de un nuevo whisky que nace desafiando las reglas: William Lawson’s 13. Esto sucede porque su proceso de añejamiento, en lugar de los doce habituales años, se prolonga durante 13 años, lo que rompe las normas establecidas.

Tras dejarse el periodo reglamentario envejeciendo, William Lawson’s 13 pasa un último año en barricas de roble carbonizado con restos de bourbon que le otorgan un toque único que lo hace inconfundible. Al igual que lo son los trece fornidos habitantes de las Tierras Altas escocesas (Highlanders) que celebran este estupendo descubrimiento levantándose sus faldas.

Los Highlanders retan a los convencionalismos; no prestan atención a las supersticiones y por eso, se olvidan del doce para pasar directamente al trece. Algo que sigue la línea del eslogan William Lawson’s que reza: “No Rules, Great Scotch”, es decir “No existen reglas para un gran escocés”.

Aparte de ser una felicitación de Navidad en toda regla repleta de abdominales, bíceps y demás músculos bien marcados, la pregunta es obvia: ¿qué esconden estos guerreros del norte de Escocia debajo de sus faldas? Sin duda, cuando la incógnita se desvele, no dejará indiferente a nadie porque William Lawson’s 13 es un whisky dirigido a aquellos que no se preocupan por cómo deben ser, sino que son como quieren ser.

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