17 octubre 2011 Cine, Curiosidades, Televisión

Lindsay Lohan se ha encargado, desde que se publicara hace unos días que había sido expulsada del programa de ayudas con el que colaboraba para librarse de la cárcel, en poner a caer de un burro tanto a los trabajadores del programa como a los medios que han informado de esa noticia.

Lo que la joven actriz parecía ignorar es que el próximo miércoles podría salir del juzgado con una sentencia de más de un año de prisión. La jueza, Stephanie Sautner, ya ha comentado que si ha violado la libertad vigilada tendrá que explicar por qué lo ha hecho.

De poco sirve que ahora la actriz esté colaborando con la Cruz Roja o que pretenda lavar su imagen diciendo que le hacían la vida imposible en el programa de ayudas anterior. A la citada magistrada tendrá que explicarle por qué ha faltado hasta 9 días y por qué sólo ha estado, como máximo, cuatro horas trabajando.

Tampoco ha acudido a la terapia cada lunes por lo que la jueza ya está más que harta de tantas excusas. Lohan ha comentado que “hice la terapia por teléfono” pero mucho nos tememos que esta vez de poco le van a servir sus estratagemas.

Es más que probable que la joven se vea entre rejas entre un año y medio y dos años. Quizás debería haber dado ejemplo y haber cumplido con la sociedad. Lohan ha sido visto de compras por Los Angeles a la misma hora en la que, supuestamente, estaba en la Cruz Roja lo que ha provocado que la jueza haya decidido ya su futuro. Os mantendremos informados a este respecto.

Vía | TMZ

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