1 junio 2014 Curiosidades, Parejas, Televisión

Kim Kardashian y Kanye West, detalles de su fiesta en París

Kanye West y Kim Kardashian siguen viajando por el mundo, o eso parece, mientras comienzan a aparecer, en medios como The New York Post, opiniones sobre el caos que fue el banquete de bodas. Un baño portátil al lado de los comensales, nombres equivocados en las mesas y una organización que brilló por su ausencia fueron las guindas para tan amargo pastel.

Lo del baño portátil fue algo de otro planeta. Imaginad un gran cajón de catorce metros cuadrados forrado en oro con un váter en su interior también dorado justo al lado de los comensales. Algunos invitados ya han comentado que “el váter era la estrella del show”. Algunos trabajadores italianos del banquete calificaron la ubicación de semejante baño como “una atrocidad”.

Los florentinos tenían como obligación el grabar los nombres de los invitados VIP’s en las mesas de mármol donde iban a sentarse. Faltas de ortografía y fallos de ubicación provocaron el inicio del caos. Un invitado indica que “los únicos que estaban bien sentados fueron los novios, todos tuvimos que cambiarnos de lugar”.

West ordenó que se colocasen, para dos horas de banquete, hasta ochenta focos que servirían para que la pareja brillase más todavía. Al parecer, el egocéntrico cantante indicó a los trabajadores que “en esta boda la estrella soy yo por lo que no hay que ver a la gente sino a mí, todos los focos han de apuntar hacia nosotros”.

Tras terminar con esta locura se dirigió al bar y observó que era todo de color blanco. Ordenó que tapasen la barra con madera para que pareciera “un bar de Texas“. Una vez hecho el cambio declaró “ahora es arte”. Esperamos vuestros comentarios a este respecto.

Vía | Radar

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