9 octubre 2011 Curiosidades, Declaraciones, Televisión

Kiko Rivera Pantoja fue el protagonista del primer tramo de La Noria. El que fuera uno de los niños más perseguidos de España tuvo la oportunidad de mostrarse tal y como es y llegó a considerarse “un hombre maduro”.

“He sido siempre un niño muy normal, mi madre me ha tratado siempre como a un rey, muchos han criticado que no hacía nada, pero al final uno va encontrando su camino, entré en el mundo de la televisión y estoy muy a gusto conmigo mismo y con muchas ganas de seguir trabajando en esto. El equilibrio perfecto lo da la familia, el amor, los amigos y las ganas de trabajar, como tengo todo eso, yo creo que mi equilibrio está correcto”.

Sus palabras honrando a sus progenitores nos parecieron emocionantes, “Para mí es un orgullo ser hijo de Isabel Pantoja y de Paquirri, pero en realidad es una carga que pesa, porque siempre dicen ‘todo lo consigue por ser hijo de’ y sí, es una catapulta que te ayuda a llegar a cualquier sitio, pero luego si no vales te van a echar, seas hijo de quien seas”.

Hablando de sus hermanos y las distintas polémicas referentes a su relación con sus familiares expuso que “Es falso que me lleve mal con mis hermanos, lo único cierto es que no nos vemos mucho, Fran vive en Sevilla y yo en Madrid y Cayetano, aunque vive en Madrid, viaja mucho, pero siempre que podemos nos vemos”.

Con la aparición de Jessica Bueno en el plató, declaración de amor incluida, y abandonando Telecinco para hacer un bolo en Xátiva (Valencia), terminó su aparición en el prime time de la cadena.

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  1. Bitacoras.com 9 octubre 2011

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