16 abril 2016 Televisión

KikoMatamoros

Kiko Matamoros protagonizó ayer varias horas de la emisión de Telecinco. El colaborador llegó a Sálvame contento por los veinticinco minutos que había pasado con su hija Laura, ganadora de GH VIP, pero se derrumbó cuando escuchó a la joven decir que todo había sido “un saludo”.

Tras varios comentarios de María Patiño, el antedicho decidió marcharse del plató dándole una patada a la puerta y gritándole “se acabó” a Carlota Corredera. Kiko Hernández fue en su búsqueda y se lo encontró en una cafetería solo y llorando. Corredera pudo hablar con él y apenas podía contener sus lágrimas. Por la noche acudió al Deluxe a observar cómo su hijo Diego presagiaba tormenta.

El joven comentaba que “Mi padre ha llegado una situación límite en la que tiene que replantearse las cosas. Me ha dado pena verle tan abatido esta tarde”. También indicaba que lo mejor es que la antedicha y su padre hablen de lo que sucede para arreglarlo. Eso sí, también aclaró que el famoso encuentro entre padre e hija no fue tan bonito como nos han intentado vender. “No hubo abrazos y besos como la gente se piensa. Hubo reproches de Javier Tudela y de Makoke, terminaron en un abrazo, eso sí”.

Kiko comentaba que “Creo que se están dando cuenta de que han llegado a un punto que está afectándoles a ellos mismos”. Y entonces llegó la conversación al origen del conflicto. Laura indicó que el dinero ganado en GH VIP lo iba a destinar a los estudios de su hermana Irene. Diego aclaró que “Se le pide a mi padre que se haga cargo de la universidad de mi hermana y él se niega. El abogado en común tiene una conversación con él y Makoke es la que dice que no le van a pagar la universidad”. Así las cosas, la polémica está servida y lo que viene por el horizonte puede ser incluso peor que lo que hemos visto hasta ahora. Sed vosotros los que opinéis al respecto.

Vía | Telecinco

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