21 enero 2017 Curiosidades, Televisión

hortensiablazquez

Comenzaba la narración de los detalles de la relación entre Bárbara Rey y el rey emérito en Sálvame Diario. Blázquez fue denominada “testigo protegido”, ¡vaya protección!, y Chelo García Cortés lloraba amargamente al comprobar que Bárbara le había enviado un mensaje al móvil para pedirle que no hablase del tema. Sea como sea ,el escándalo está servido.

Y es que Blázquez no pudo hablar de una forma más clara y didáctica. Pintó a Bárbara como una “obsesionada” por la relación que mantenía con Juan Carlos de Borbón. Indicó que “la iba a recoger y se veían en Pozuelo en un chalet” y que ella, progresivamente, se dio cuenta de que podía sacar cierto rendimiento económico de este romance.

“Ella vivía con Pedro Ruiz, que era magnífico con las imitaciones, a ella le llama Sabino Fernández Campos y le dice ‘Un momento que le paso a su majestad’. Ella cree que es Pedro Ruiz y le dice ‘Y tú te vas a tomar por el c***’. Él le dio su número personal y ella me dijo que le estaban temblando las piernas.Cogió el teléfono en el salón y era su majestad”.

“Le dio las gracias por la campaña que había hecho a favor de Suárez y le dijo que se pasara por La Zarzuela para felicitarle personalmente. Ella fue al día siguiente y me dijo que sabían por dónde podían venir los tiros. A partir de ahí hubo sucesivas citas aunque me contó que ahí mismo habían tenido una relación. Ella quería que le pusieran en nómina de cualquier ministerio y que si no lo lograba lo haría por otros medios. Esa fue una obsesión constante”.

“Lo único que le preocupaba era ganar dinero sin trabajar. Ella era realista lista. Aunque le pedía dinero al rey nunca se lo daba. Siempre pretendió quedarse embarazada aunque jamás le dio opción a que eso sucediera. Siempre me contaba las citas con el rey. La iba a recoger un amigo de su majestad, siempre era la misma persona. Se veían una vez al mes más o menos. Ella venía contento porque tenía ya un objetivo. Ella decía que me podía poner en nómina de un ministerio para que nadie le pudiera quitar ese sueldo”.

“En una ocasión le pidió cinco millones y él le dijo que no tenía dinero y que le diera el brillante talla esmeralda que tenía a cambio de ese dinero. Así fue. Cuando ella anunció que iba a casarse, él ya no tenía nada que ver con ella, le mandó un reloj y ese mismo brillante como regalo”.

“Al ver que su relación con el monarca peligraba se fue a una casa de grabación de la calle Alcalá e implicó a su hijo para que le grabara junto al rey. Por ese material quería doce mil millones de pesetas, ahí comenzó ese chantaje. En vídeo solo le grabó una vez, luego le citó en su casa y le hizo siete diapositivas. Me dijo que había comprado un traje de camuflaje y un zoom en El Rastro y fue su hijo el que hizo las fotos. Se ve en el porche de su casa, ella llevaba una minifalda sin ropa interior, ella le da una copa de vino y su majestad le toca”.

“El vídeo lo mete en Ginebra en una caja de seguridad. El banco le llama y le dice que recoja sus pertenencias. En ese vuelo de regreso le acompañan dos del CESID que le siguen hasta su casa para comprobar que deposita el vídeo en su caja fuerte. Al día siguiente le mandan a un topo, va a la caja a enseñarle lo que tiene y se encuentra con que le han desvalijado. Con dieciocho dígitos de clave han abierto la caja y la han vuelto a cerrar”. Esperemos que el rey emérito se pronuncie a este respecto si lo estima oportuno. Abrimos las líneas de debate para que nos comentéis vuestra opinión al respecto.

Vía | Telecinco

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