
Una semana más en Sálvame Deluxe emitían una nueva sesión de hipnosis en este caso con la concursante de Gran Hermano 4, Sonia Arenas. Durante la sesión, ésta hablaba sobre varios temas que han sido recurrentes en su vida televisiva: su historia con un hombre que parecía un príncipe azul y luego resultó ser todo lo contrario -¿Bertín Osborne?-, su relación con Kiko Hernández, su malos rollos con Lydia Lozano y Jorge Javier Vázquez… y temas menos conocidos como los malos tratos que sufrió por parte de su padre y de su padrastro junto con sus problemas alimentarios.
Sonia narraba el miedo que había sentido y lo que había sufrido durante su infancia al ver que a su madre le agredían y que siempre estaba llena de moratones y que el momento más duro de su vida fue cuando la encarcelaron siendo inocente. Asimismo narraba como habían tenido que cambiarse de casa con frecuncia, huyendo. Después, en su vida adulta ha contado su relación un hombre en el que pensó que había encontrado su príncipe azul, mostrándole como alguien muy posesivo que, al principio le prometió muchas cosas, pero luego intentó anular su personalidad. Arenas contaba cómo al acabar la relación, tuvo que recibir terapia como mujer maltratada.






